viernes, 9 de julio de 2010

EL PAÍS. Censura bumerán.

El intento de la Generalitat para que no se representara una obra en la Universitat provoca una afluencia extraordinaria de público

IGNACIO ZAFRA - Valencia.

La segunda función de Zero Responsables, la obra inspirada en el accidente de metro de julio de 2006 que Presidencia de la Generalitat hubiese preferido que no se representara, empezaba ayer a las siete de la tarde en La Nau de la Universitat de València. Pero desde las 16.30 un goteo constante de personas fue dejándose caer por la puerta a pedir entradas. A las 18.55 el aforo de 100 localidades llevaba completo un buen rato. Muchos más se habían resignado a irse sin ver la obra. Y en el claustro neoclásico aguardaba todavía medio centenar de personas, confiando en que alguna reserva fallara y les dejaran entrar.
La sala Matilde Salvador de La Nau registraba una afluencia de público pocas veces vista. "Me parece lógico por los intentos de presión de la Generalitat. Y me parece algo torpe, porque el efecto llamada de la censura ha multiplicado la atención sobre un evento que probablemente habría pasado desapercibido", decía Juan José Parras, de 30 años, uno de los que se había quedado fuera. "El tiempo que han dedicado para hacer esa llamada a la universidad es el que no han encontrado en cuatro años para llamar a las víctimas del metro", añadía.

Los intentos de la Generalitat para impedir la representación (en una de las escenas se parodia al jefe del Consell y a su esposa) prendió como la pólvora en las redes sociales, y fue intercambiado intensamente por correo electrónico. Los partidos de la oposición reclamaron explicaciones. El secretario general de los socialistas valencianos, Jorge Alarte, celebró que la Universitat no cediera, "con su equipo valiente y atrevido, y en ejercicio de democracia y libertad, a las llamadas del presidente de la Generalitat, Francisco Camps, de su gabinete, de los consellers, y las presiones sistemáticas que durante horas recibieron para que el espectáculo no se enseñara".

La diputada y coordinadora general de Esquerra Unida, Marga Sanz, se declaró "impresionada" por la maniobra: "Un Consell y un presidente de la Generalitat que han adoptado estas medidas de censura y de represalia" demuestran "que algo ha dejado de funcionar, y que no tienen capacidad para encajarlo", afirmó. Y Mònica Oltra, portavoz adjunta de Compromís, argumentó: "Llamar a un rector para que no se represente una obra es algo que no ocurre en ningún sitio democrático".

Las opiniones de quienes se acercaron ayer a La Nau a ver Zero Responsables, un montaje que reflexiona sobre las consecuencias morales de aquella tragedia que hace cuatro veranos les costó la vida a 43 personas, no sonaban muy distintas. "La impresión que me da es que estamos en el pasado", decía Mila Leibar, "donde la libertad de expresión no se acepta".

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